Fidelidad a Dios
Fidelidad a Dios

Entre las parejas de novios, y los matrimonios, la infidelidad está severamente penada, al grado que en el primer caso provoca rompimientos, y en el segundo divorcios. La infidelidad es tan grave que el mismo Señor Jesús permite por la dureza de nuestro corazón para perdonar, el que un matrimonio se disuelva causa de esta. “32Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio” (Mateo 5:32).
Pero ¿Qué es la fidelidad?: Es una actitud que consiste en la exactitud en cumplir con sus compromisos; constancia en el afecto; respeto a la persona y a la relación afectiva que se comparte con ella. Está ligada a la lealtad, sigue las reglas del honor, de la probidad y de la rectitud.
Aun entre familiares, socios, amigos, trabajadores etc., la fidelidad es parte importante, difícilmente se perdona la infidelidad entre los seres humanos, pues lesiona de forma directa la confianza que se otorga de corazón, afectando los sentimientos y las emociones, así que es absolutamente comprensible que la infidelidad en cualquiera de sus formas nos cause dolor.
Pero, ¿Quién se duele más en un caso de infidelidad? ¿Aquel que la cometió, o a quien le fue infiel?, definitivamente el dolor es mucho más inmenso para la persona que depositó no solo su confianza sino hasta su amor en aquella que lejos de corresponder, le ofendió siendo infiel.
Jehová Dios, en su misericordia infinita a tenido piedad de sus hijos, pues todo aquel a quien ha recibido como hijo fue elegido directamente por Él, pues la Escritura enseña que nadie puede venir a Él si no le fuere dado de lo Alto; “64Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar. 65Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.” (Juan 6:64-65).
Así mismo dice que fuimos predestinados para Él, es decir que recibimos un grande honor al ser llamados al redil de Dios, pues nadie a buscado a Dios, sino más bien Él nos buscó a nosotros. “3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad” (Efesios 1:3-5).
Todo aquel que tiene a Cristo en su corazón, ha sido elegido para entrar en el gozo del Señor, hay lugar en el cielo para él y vivirá eternamente, pues así lo ha prometido, pero aun mientras vivimos en este mundo gozamos de su provisión y cuidado divinos, Jesús ha dicho que no somos del mundo y ha pedido protección para sus hijos “14Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.” (Juan 17:14-16).
La Biblia dice que Su Ángel acampa alrededor de quienes le temen y Él nos defiende (Salmo 34:7), también promete que no habrá nadie de sus hijos que mendigue Pan, “25Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan. 26En todo tiempo tiene misericordia, y presta; Y su descendencia es para bendición” (Salmo 37:25-26)
Aun nuestros errores Dios ofrece repararlos si los ponemos en sus manos “Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.” (Proverbios 3:5-6).
Dios nos ha preparado un camino perfecto para ser felices aun mientras estamos en este mundo, Él nos ofrece una paz que sobrepasa todo entendimiento, y así mismo nos ofrece prosperidad en todo lo que hagamos. “14Aumentará Jehová bendición sobre vosotros; Sobre vosotros y sobre vuestros hijos. 15Benditos vosotros de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.” (Salmos 115:14-15).
Y a todo esto, ¿Cuál es nuestra actitud para con Él?. Escrito está: “11Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él; 12Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará. 13Si fuéremos infieles, él permanece fiel; El no puede negarse a sí mismo.” (2 Timoteo 2:11-13)
Jesús citó la frase “21Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” (Mateo 25:21) Esta frase, ¿La puede decir el Señor refiriéndose a ti en este momento?, ¿Pasarías la prueba?, ¿Le eres fiel a Señor?.
“27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, 28así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.” (Hebreos 9:27-28).Jesucristo se entregó voluntariamente por nuestros pecados, gracias a Su sacrificio hoy tenemos vida eterna, Él lo hizo por amor hacia nosotros; ¿Cómo respondes a ese amor?, puesto que al recibir a Jesucristo en tu corazón hiciste un compromiso de serle fiel, ¿has cumplido?.
La Biblia dice: “escudriñad las Escrituras” (Juan 5:39), ¿lees tu Biblia cada día?. También dice “orad sin cesar” (1 Tes. 5:17) ¿lo haces así, cuando te levantas, en los alimentos, al dormir?, ¿Estás en comunión con Dios?. Su Palabra también nos dice: “No dejando de congregaros, como algunos tienen por costumbre” (Heb. 10:25), ¿Te congregas por lo menos un día, el que se ha dispuesto con el resto de tus hermanos para albar a Dios, orar, meditar en Su Palabra y convivir con el resto?. La gran comisión “Id y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15), ¿Lo estás haciendo?, ¿Por lo menos tu testimonio (actitud personal) muestra que Dios mora en ti?.
¿En que nivel está tu fidelidad a Dios?. Y respecto de tu dinero, ¿Entregas a Dios lo que Él mismo te da para Su Obra, o te quedas con él?.
“Buen siervo fiel”, son palabras que Dios puede dirigirte si tan solo refrendas hoy tu compromiso de fidelidad con Dios, permitiendo a Su Santo Espíritu que trabaje en tu vida, déjate moldear como el barro en las manos del alfarero, ejercita la fidelidad a Dios, pon tu vida en Sus manos, se obediente, ama a Jehová tu Dios y demuéstralo con hechos.
Dios es fiel, y jamás te dejará pues sus misericordias son nuevas cada mañana, no hay nada que tu hagas por Dios y Su obra que no te sea recompensado en más abundantes bendiciones.
Medita en esta reflexión y pide sabiduría a Dios para hacer lo correcto delante de Sus ojos.
 
 
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